Niños jugando cartas, y esos juegos de mesa que solo se usaban una vez al año, corriendo bicicleta, pintando, creando cuentos, inventando historias, corriendo de un lado a otro, jugando con sus mascotas, ¡estas fueron algunas de las escenas positivas que trajo el huracán María en Puerto Rico en medio de la devastación que sin duda afectó toda la Isla!

Aun cuando en ocasiones muchos pensaban que ellos no iban a poder aguantar un día más sin su tableta, sin juegos electrónicos o ver muñequitos…las semanas pasaron y ahí estaban ellos, ¡igualmente felices! Las horas largas de exposición a la tecnología, terminaron de un momento a otro. Lo inimaginable, ocurrió. El televisor pasó a un segundo plano, y las conversaciones se apoderaron de grandes y chicos.

Así que, hagamos un alto para reflexionar acerca de cómo podemos aprovechar este momento histórico para romper hábitos negativos en nuestros niños, romper la rutina de los juegos electrónicos, la tableta o el internet. Romper la exageración, la adicción y la dependencia a la tecnología como único método de entretenimiento. A continuación algunas recomendaciones, ¡el momento es ahora!

  • Habla con los más pequeños acerca de los nuevos juegos que aprendió y disfrutó durante estos pasados meses luego del huracán María.
  • Exprésale cómo disfrutaste viéndolos reír y compartir entre vecinos.
  • Pregúntales si les gustaría continuar compartiendo con esos nuevos amigos, esos vecinos que antes no conocía o con los primos que comenzaron a visitarse más seguido.
  • Aunque ya tengas electricidad en tu hogar, o utilices planta eléctrica, establece un horario específico para hacer uso de los juegos electrónicos o televisor. Evita la tendencia de volver a prender el televisor desde que llegan a la casa, hasta el último que se acueste a dormir.
  • Autoevalúate como adulto en el uso de la tecnología. Los niños aprenden con el modelaje e imitan los comportamientos que ven.
  • En las compras navideñas, evita que todos los regalos estén relacionados a aspectos tecnológicos. Promueve juegos o actividades en los que se fomente la interacción entre los niños, así como juegos que estimulen sus destrezas cognitivas, razonamiento, memoria, atención y destrezas motoras.

La tecnología tiene sus ventajas, y definitivamente hay que aprovecharlas. No obstante, la invitación es a que evaluemos la exposición de los niños a ésta. En la medida en que se fomente la tecnología como la “salida” al aburrimiento, tendremos niños más entretenidos pero menos sociables, menos creativos y menos tolerantes. El Internet promueve inmediatez, un estímulo tras otro, un video tras otro, un juego tras otro…con un solo clic. Los niños se encuentran en un proceso de desarrollo y madurez en el cual necesitan adquirir destrezas de paciencia, tolerancia, iniciar y seguir conversaciones sociales, ayudémosles a desarrollar estas destrezas en su día a día interactuando con ellos.

No es necesario llegar al extremo de restringirlos de los juegos electrónicos y el televisor, pero sí es imperativo lograr un balance entre la tecnología y lo convencional.