Sentirse en ocasiones mareado o tambaleando es un tema común que los adultos mayores discuten con sus médicos. El trastorno del equilibrio hace que una persona cuando está de pie, sentado o acostado, sienta como si se estuviera moviendo, flotando o que todo le da vueltas, e incluso puede sentir como si se fuera a caer.

La mayoría de las fracturas entre adultos mayores son causadas por caídas o por debilidad en los huesos debido a osteoporosis, trastornos de balance y otras condiciones crónicas. Una caída simple puede causar una fractura grave en los brazos, las manos, los tobillos o las caderas, incluso provocando alguna discapacidad. Según la Organización Mundial de la Salud los mayores de 65 años sufren más caídas mortales. Por esta razón, el tema del manejo del balance y equilibrio es un asunto importante que deben atender las personas mayores de 65 años.


¿Cuáles son los síntomas de un trastorno del equilibrio?
Además de sentir que se tambalea o pierde el equilibrio para mantenerse de pie, pueden presentar síntomas como:

  • mareo o vértigo (sensación de que todo le da vueltas)
  • caerse o sentir como si se va a caer
  • sentir como si se va a desvanecer o desmayar, o tener una sensación de estar flotando
  • visión borrosa
  • confusión o desorientación.


¿Qué causa los trastornos del equilibrio?

  • Problemas con la visión
  • Efectos secundarios de algunos medicamentos
  • Infecciones del oído
  • Una lesión en la cabeza, o cualquier otra cosa que afecta el oído interno o el cerebro.
  • La presión arterial baja puede causar mareos cuando la persona se pone de pie demasiado rápido.
  • Los problemas que afectan los sistemas esqueléticos – como osteoporosis u otras condiciones como artritis.

Además hay que considerar que el riesgo de tener problemas de equilibrio aumenta con la edad. Con el pasar del tiempo, los reflejos, la coordinación, la vista, la audición y la fuerza muscular se pueden deteriorar. Por eso es importante tomar precauciones para disminuir el riesgo de caídas, evitar fracturas y otras complicaciones de salud.

Algunas recomendaciones:

  • Pregúntale a tu médico si puedes realizar una rutina de ejercicios para fortalecer tu cuerpo, tener mayor agilidad, balance y coordinación.
  • Realízate la prueba de densitometría ósea, según sea necesario.
  • Cumple con las visitas y pruebas de monitoreo.
  • Pídele a tu médico que revise los medicamentos que estás utilizando, incluyendo los que no son recetados.
  • Utiliza zapatos seguros y cómodos con suelas que no resbalen
  • Evalúa la seguridad e iluminación en tu hogar
  • Evalúa con tu médico si es necesario, usar un bastón o un andador.
  • Consume más calcio y Vitamina D.
  • Realízate un examen de la vista, al menos una vez al año.