La salud física y la salud emocional van de la mano. ¿Qué hay detrás de esta premisa? Significa que al hablar del bienestar de una persona, es necesario velar tanto por sus condiciones de salud y enfermedades, como por su estado emocional.

Cuando una persona recibe un diagnóstico médico, de una enfermedad crónica como por ejemplo, diabetes, cáncer, desórdenes del corazón, entre otros, no solo es importante el tratamiento médico para combatir la enfermedad y mantenerla controlada, sino también saber cómo se siente esa persona en relación a su diagnóstico.

Actividades del diario vivir
Las actividades del diario vivir (ADL) son descritas por médicos y organizaciones, como aquellas actividades que la persona realiza día a día, que pueden ir desde comer por sí solo, asearse, vestirse, trabajar y cocinar, hasta salir a trabajar y divertirse. Una persona puede ser evaluada de acuerdo a la capacidad que tenga para realizar o no, dichas actividades.

En muchos casos, una enfermedad puede venir acompañada de limitaciones en estas actividades. Entre ellas, cambios en la movilidad de la persona, pérdida de fuerza y balance, dietas muy restringidas, tratamientos médicos que requieren horarios estrictos, entre otras nuevas barreras que pueden ir disminuyendo la independencia de la persona. Es decir, como parte de su enfermedad, comienzan a depender cada vez más de otras personas.

Es en estos momentos en los que un paciente puede comenzar a presentar también cambios abruptos en el estado del ánimo. Pudiera sentirse triste, frustrado, con poco o ningún interés para realizar actividades que antes disfrutaba, irritado y pesimista hacia el futuro. Con o sin razón, ¡es importante validar los sentimientos de la persona y apoyarle!

 ¿Cómo ayudar emocionalmente a una persona con enfermedades crónicas?

  • Escucha empáticamente. Se trata de escuchar sin esforzarte en pensar al mismo tiempo qué vas a contestar o qué consejo vas a dar. Escucha y luego vendrán los momentos de animar con tus palabras.
  • No prometas lo que no es seguro. Dar esperanza es crucial en un proceso de enfermedad, pero se debe ser cuidadoso al ofrecer garantías absolutas acerca de la recuperación, acerca de que las cosas cambiarán por completo y volverán a ser como antes. Hay casos en que las personas deben acoplarse a un nuevo modo de vivir manejando las limitaciones que ahora tienen, por lo que ayudará el apoyarles en ese proceso de transición hacia una nueva realidad.
  • Desvía la atención. Si bien es cierto que la mayoría de los temas estarán relacionados a la nueva enfermedad y lo que ésta conlleva, también es necesario despejar la mente con otros asuntos. Por ejemplo, películas, obras de teatro, chistes, integrarse a las actividades de los niños, fomentar conversaciones y anécdotas jocosas entre amistades y familiares, y más.
  • Busca ayuda profesional. Evalúa opciones para integrar al tratamiento médico a un profesional de salud mental. Hablar con el médico primario sobre los pensamientos y preocupaciones también es importante, ya que ellos pueden identificar cualquier ayuda adicional que sea necesaria para atender el plano emocional. Afiliados Medicare Advantage de Medicare y Mucho Más (MMM) y Beneficiarios de las Regiones Noreste y Sureste del Plan de Salud del Gobierno a través de MMM Multi Health, pueden comunicarse al 1-877-721-7722 para recibir orientación y ayuda en la coordinación de los servicios de salud mental que se necesiten.

Sea cual sea la enfermedad o limitaciones que trajo el camino, mientras haya vida hay mucho que celebrar. Hay que ponerse el reto de afrontar las nuevas etapas con serenidad, optimismo, amor propio y hacia los demás.