El “bullying” también conocido como intimidación, acoso escolar u hostigamiento escolar se caracteriza por un patrón de comportamiento agresivo y no deseado entre niños y jóvenes en el escenario escolar o universitario. La dinámica del acoso escolar con el tiempo destaca un desequilibrio en comportamientos de poder entre el acosador y la víctima que tiende a repetirse e incrementar con el tiempo.

En Puerto Rico, se realizó un estudio durante el año 2013, por la psicóloga clínica Joy Lynn Suárez Kindy, de School Climate Solutions. El estudio reveló que entre el 14% y 16% de los niños reportan ser víctimas de “bullying”en las escuelas del país. Reconociendo el acoso escolar como una problemática real se hace necesario reconocer las manifestaciones y la importancia de tomar acción para asegurar el bienestar y entornos seguros para nuestros niños y jóvenes.

El bullying puede manifestarse por medio de diferentes modalidades como: violencia física, verbal, psicológica y cibernética. A continuación se explicará brevemente cada una de estas modalidades.

Violencia física
Es la más común de las modalidades, especialmente entre varones. Incluye golpes con las manos o con objetos entre uno o varios agresores contra una sola víctima.

Violencia verbal
Son acciones no corporales con la finalidad de discriminar, insultar, burlarse, difundir chismes o rumores, realizar acciones de exclusión como por ejemplo generar rumores o insultos racistas o sexuales entre otros.

Violencia psicológica
En esta modalidad pueden presentarse actos de persecución, intimidación, chantaje, manipulación y amenazasEstas acciones pueden perjudicar la autoestima de la víctima y hacer que el miedo sea cada vez mayor. Aumenta el sentimiento de indefensión y vulnerabilidad en la víctima, pues percibe que las amenazas tarde o temprano se llevarán a cabo. Pueden incluir: palabras, miradas, una señal obscena, una cara desagradable o un gesto.

Cyber-bullying
Con el avance de nuevas tecnologías, cada vez es más frecuente esta modalidad. Los medios son muy variados: mensajes de texto, tablets y computadoras, páginas web y blogs,  juegos en línea, correos electrónicos, chats, redes sociales, suplantación de identidad para enviar mensajes, etc.. El contenido del acoso va desde los típicos insultos a montajes fotográficos o de vídeo de mal gusto, imágenes inadecuadas de la víctima tomadas sin su permiso, críticas respecto al origen, religión, el nivel socioeconómico de la víctima o de sus familiares y amigos, entre otros.

Tanto los niños que son acosados como los que acosan pueden padecer problemas graves en la salud emocional. Por lo tanto, es importante buscar ayuda profesional si observa que su hijo(a) o nieto(a) manifiesta: pérdida de autoestima, distracción, tristeza, ansiedad, aislamiento, autolesiones, problemas de concentración, deterioro en el rendimiento académico, miedo, desinterés en asistir a la escuela e intentos suicidas.

Si eres víctima de “bullying” no pienses que no hay solución. Comunícate con el personal escolar ya que están obligados a protegerte. En Puerto Rico el gobierno implementó una Ley contra el Hostigamiento o “Bullying” para salvaguardar el entorno escolar y universitario como uno libre de violencia emocional y física. Nadie tiene derecho a agredirte y lastimarte.

Habla con un adulto. ¡Busca ayuda y detengamos el bullying!

 

 

Referencias: