La felicidad es un concepto muy particular. Para unos, se trata de tenerlo todo en la vida logrado, para otros, es algo muy difícil de conseguir y hay quienes la encuentran en la simplicidad de la misma vida.  Sea cual sea la definición de cada cual, hay un punto en común, y es que cuando se es feliz, la vida es más sabrosa, más alegre, más divertida, y adquiere más sentido.

Cuando se entra en la llamada edad dorada, ya cumplidos los 65 años, es un buen momento para replantearse de qué se trata la felicidad. Es un buen momento para evaluar el paso de la vida, y llenarse de entusiasmo para comenzar esta nueva etapa con nuevos planes y sobre todo, ¡una nueva actitud que conduzca a la felicidad!

Integra a tu vida cosas que te hagan sentir bien, que te hagan sonreír, que te den esperanza, que te ayuden a balancear las preocupaciones y dolencias físicas que puedas tener.

  1. ¡Baila! Ya sea solo o en pareja, pon música y deja que tu cuerpo entre en ritmo. No hay que esperar ir a una fiesta, puedes hacerlo en tu casa, mientras cocinas, mientras te ejercitas, o en tu rato de entretenimiento con un par de vecinas.
  2. ¡Canta! Tengas un buen tono de voz o no, ¡qué importa! Busca esas canciones del ayer que te hacían vibrar y date la oportunidad de cantarlas a tu manera. Con o sin público, atrévete a divertirte un rato cantando.
  3. ¡Haz amistades nuevas! Muchas personas de mayor edad, se reúnen ya sea en parques, en clubes, en sus casas…únete a estos grupos y verás lo lindo de formar nuevas relaciones de amistad con personas que al igual que tú, quieren pasarla bien.
  4. ¡Habla más! Busca espacios en los que puedas expresarte, compartir opiniones de los temas nuevos que vean en el periódico, recordar anécdotas de tu juventud, explicar cómo te sientes y hablar sobre qué cosas nuevas te gustaría hacer.
  5. ¡Valórate! Haber vivido más de seis décadas ya te hace un campeón o campeona. Has tenido que superar muchos retos, adaptarte a muchos cambios, levantarte de muchas caídas y mantenerte en pie para hoy contarlo. Por eso y mucho más, reconoce lo que vales, ámate, cuida de tu salud y date el premio de disfrutar la etapa en la que te encuentras ahora.

Suma actividades placenteras a tu vida, ¡y ve construyendo tu propia felicidad!