Salvar la vida de una persona con ideación suicida, ¡es posible! ¿De qué se trata? Como parte de los esfuerzos de educación y prevención de suicidio de Medicare y Mucho Más (MMM) se hace una invitación a toda la ciudadanía a estar alerta ante las señales de riesgo que puede manifestar una persona que quiere terminar con su vida. Y, sobre todo, el llamado es a conocer qué puede hacer ese familiar, vecino o amigo por aquella persona que expresa de forma directa o indirecta que desea quitarse la vida.

Usualmente se destacan las señales del comportamiento suicida, sin embargo, es muy importante además dar a conocer de qué forma podemos ayudar a estas personas. Existen tratamientos médicos para trabajar con los síntomas asociados a la Depresión, los cuales están asociados con las señales de ideación suicida. No obstante, la ciudadanía debe saber que todos son capaces de ser esa luz de esperanza para quien ha perdido las razones para vivir. Cualquier persona, puede hacer la diferencia ofreciendo una primera ayuda.

¿Cómo podemos ayudar a una persona que desea terminar con su vida?

  • Un desahogo. Regálale un espacio para desahogarse. Se trata de ofrecerle un tiempo en el que puedas escucharle atentamente, sin interrupciones, sin pensar en la respuesta correcta, sin prisas, sin ataques o reproches. No es momento para cuestionar o forzar a la persona a pensar diferente. Es momento de escuchar y entender. Utiliza preguntas abiertas como por ejemplo: ¿Qué pasa por tu mente? ¿Qué sientes? ¿Qué puedo hacer por ti ahora mismo para ayudarte? ¿Desde cuándo te sientes así?
  • Un abrazo sanador. La cercanía y calidez de un abrazo genuino puede ser significativo para esa persona que piensa que no es amado/a por nadie, que no es comprendido/a, que no hay esperanza. Pregúntale si puedes acercarte para abrazarle. También puedes incluir frases como: Quiero entenderte y apoyarte. Eres importante y no estás solo/a.
  • Un problema a la vez. En ocasiones, es normal sentirse abrumado cuando “se viene todo encima”, cuando vienen las famosas “rachas” o pensamos que “todo se junta”. Una de las formas de comenzar a recobrar la esperanza es resolviendo un problema a la vez. Ayuda a la persona a identificar cuáles son sus preocupaciones, de ser posible ponerlas en una lista o mencionarlas. Esto ayudará a reorganizar los pensamientos y comenzar el proceso de hablar de posibles soluciones a corto y a largo plazo.
  • Identificar las razones por las cuales vivir y redescubrir el significado de la vida. Promueve que la persona mencione a las personas que ama, las personas o aspectos importantes en su vida. Ayúdale a recordar sus momentos más felices, los logros obtenidos ya sean grandes o pequeños. Utiliza estos elementos para recordarle que a pesar de las circunstancias o problemas actuales, hay razones por las cuales merece la pena vivir.
  • Canalizar la ayuda profesional necesaria. Cuando una persona verbaliza que quiere terminar con su vida, es imperativo buscar ayuda de inmediato. Al igual que un dolor fuerte de pecho o una herida punzante en el abdomen…una idea suicida u homicida requiere atención médica de emergencia. Déjale saber a la persona que necesitas solicitar apoyo para ayudarle a manejar ese pensamiento. Remueve artículos que pudieran ser peligrosos en ese momento como cuchillos, soga, fósforos o pastillas. Explícale que es importante y necesario hacerlo de inmediato para poder obtener el tratamiento adecuado con los profesionales de salud mental que pueden ayudarle, como psiquiatra, psicólogo y/o trabajador social. Puedes llamar al 9-1-1- para asistencia con la emergencia.

Algunas de las señales de alerta para identificar ideación suicida son: decir abiertamente que quiere acabar con su vida, que no desea seguir viviendo, regalar sus pertenencias favoritas, despedirse de las personas más allegadas, poner en orden sus cuentas bancarias, dejar de comer o de tomar sus medicamentos, aislarse, dejar de realizar las actividades que antes le gustaban, problemas para dormir y concentrarse, perder la esperanza en el futuro.

Aun cuando culturalmente en Puerto Rico se acoge esta época de diciembre y enero como una festiva, las secuelas del paso del huracán María pueden generar la manifestación de síntomas relacionados a trastornos del estado del ánimo como la depresión, o incluso comenzar a experimentarse ciertos síntomas asociados a trastornos de estrés post-traumáticos en cuyo caso pudieran incrementar las ideaciones suicidas.

A nivel estadístico, no se ha visto reflejado un aumento en las cifras de suicidio en Puerto Rico durante las navidades. Muchas personas por lo contrario, mejoran su estado anímico al compartir con familiares y vivir la alegría de las celebraciones navideñas. Sin embargo, no se puede bajar la guardia. Date a la tarea de hablar sobre este tema con tus familiares y allegados, dejemos de lado el tabú y hagámonos eco de estas recomendaciones. En la medida en que todos conozcamos qué hacer y cómo prevenir el suicidio, salvamos muchas más vidas.